“Te he visto las tetas en Internet” #reputaciónonline

“Te he visto las tetas en Internet” #reputaciónonline

La seducción, el erotismo y la mala leche son una combinación explosiva en Internet, cuando se trata de reputación online.

No son pocos los casos (aunque no se cuenten por miles, más de cero ya son muchos) en los que adolescentes han tenido que abandonar su ciudad o han acabado atentando contra su propia vida, como consecuencia de haberse dejado llevar por un calentón o simplemente ceder a una petición malintencionada, o no, y enviar contenido sexy por Internet. Esto, que no nos engañemos, no tiene nada de nuevo más que el soporte, se convierte en muchas ocasiones en el objeto de extorsiones y chantajes o lo que es lo mismo, ciberbullying y está ocasionado verdaderos estragos en la reputación online de muchas personas.

Ahora bien, siendo realistas y pragmáticos que esto suponga una mancha “tan grande” en la reputación de alguien, no es más que el triste manifiesto de la hipocresía humana. ¿O es que ahora nos vamos a asustar de ver unos pechos o a una pareja teniendo algún tipo de relación sexual? La respuesta debería ser no y como tal, no debería ser la excusa de la que muchos individuos se sirven para complicarle la vida a ex parejas, ex amantes o ex lo que sean. Porque mientras las leyes se ponen las pilas y se actualizan, existen muchos vacíos legales en los que se amparan los ciberdelincuentes.

Por otro lado, aunque sólo sea como humilde recomendación, tener un poco de precaución y sentido común, puede evitar muchos disgustos innecesarios. Internet ha supuesto una revolución a la que aún nos estamos acostumbrando y su uso requiere responsabilidad. Valorar las consecuencias de una excesiva exposición es importante ya que a estas alturas la imagen digital de cada uno es mucho más que perfiles abiertos, es la carta de presentación al mundo, incluido, como no, el terreno profesional y tal y como están las cosas mejor no jugársela…

Aunque cada uno es libre de hacer lo que quiera y los demás, simplemente deberíamos ser menos crueles y acogernos a la tolerancia digital, de este modo cuando a alguna chavala alguien pretendiera chantajearla con difundir una foto erótica, ella pudiera decir: –¡Y qué!-.

En cualquier caso, si la cosa ya no tiene remedio siempre estaremos aquí para velar por tu reputación online.

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